sábado 16 de julio de 2011

TORMENTA


          
 Florece el aromo de mi jardín.
 Dulce  refugio perfumado
 de  fragancias del Líbano
 deshechas en el lapso
 de su ausencia.

 Tú, distante en el tiempo del espacio
 yo, distante en el Hoy sinuoso
 de mi  reloj;
 versos  húmedos de palabras
 cobijan mi  coraje de congoja.

 A lo lejos, mi amado                                      
 en su corcel  ya viene a mí.
 Es su cabalgar de dudas furiosas
 que trisan la esencia de la pasión.

 Es el  ímpetu.de la embriaguez
 ardoroso  oleaje de amor.


Ana L.Valenzuela- Retamal
(Derechos de autor)

domingo 24 de enero de 2010

Solo Mujer

Junto a los rosales del huerto
el hálito del viento
palpa de suavidad mi piel.

Me encuentro sentada en el tiempo
en un peldaño olvidado de amor.
Recorro mi niñez;
pobreza en senderos de yedras
carentes de infantes quimeras.

En mi mocedad de capullo fresco
supe lo que era abrirse
a la pasión de amores
recónditos y de inmortales sueños.

Avancé por la vida
y en los brazos vacíos
de la madurez juvenil
percibí el laberinto amargo
de las flores marchitas por el sol.

Mujer de pasiones infieles,
conocí la existencia del hombre;
del amor carnal y divino.
La devoción oculta en mi ser
me llevaron a recluirme en Dios.

Hoy vivo la fragancia de la vida
regida por un Padre Celestial,
quién guía mis pasos y los de mi amado
por los caminos de la fe.

Ana L. Valenzuela-Retamal
(Derechos de autor)

domingo 29 de noviembre de 2009

NIÑA DE MIS QUIMERAS



 Niña de mis quimeras
 corres por los jardines de tu infancia.
 Alegre, saltarina y soñadora.

 Vives un mundo
 de fantasía
 soledad infinita
  en ese un mundo de hadas
  envuelta en autismo de fe.
  Das  vida al carrusel de tu niñez.

 Niña de pelo corto,
 cintillo blanco,
 vestido almidonado,
 la infancia de tus sueños
 se adentra por frondosos árboles
 llevados por el viento.

 Niña de mi  alma, ríes de alegría
 para encubrir tu agobio
 junto al huerto de mi niñez.
 Te abrazo y  digo:
 eres un santuario joyel,
 creatura del creador.

 Niña de mis quimeras,
 reminiscencia de mi infancia.


Ana L. Valenzuela-Retamal    (Menciòn de Honor 2009, San Josè, Uruguay)
(Derechos de autor)




domingo 22 de noviembre de 2009

A LO LEJOS ESCUCHO


  A lo lejos  escucho
  compases
  de  suaves pétalos de luna
  que  cobijan de esencia
   nuestro andar.. 
                                                      
 Tú, distante en el tiempo del espacio
 Yo, distante en el Hoy
   armonía  de vuestros versos
 unidos  a los míos.

 En  tu  cabalgar de dudas posesas
 hidalgo errante de lejanas tierras
 de férvidas pasiones.
 que has detenido tus huellas
  junto a las mías.
   
 Es el   aromo que cobija
 del nutriente rocío
 las  fragancias del Líbano;
 desgajándose  del árbol de la vida                                    
 en su voluntad.eternal.

Ana L. Valenzueal-Retamal
(Derechos de autor)

                                                                               

jueves 19 de noviembre de 2009

ARAUCANIA

La belleza y la tarde
enaltece en las aves su cantar.
Verdes bosques y dormidos volcanes
me invitan a soñar.
Viajo por estas tierras
de trigales extendidos
que huelen a piñones y araucarias.
Vilcún, Perquenco, Lonquimay, Lautaro,
sangre araucana de osados guerreros;
raíz de una cultura disipada
que impregna el señorío
de su etnia mapuche.
En su altura, a lo lejos, imponente
el Llaima se descubre
elegante, en su oda de amor.
Mientras que al ritmo de un kultrun.
corren las aguas del Cautín,
por las riveras del ayer..

Ana L. Valenzuela-Retamal .(Publicado revista Circulo Escritores V región Valparaíso, 2008)
(Derechos de autor)

domingo 8 de noviembre de 2009

AUSENCIA


                  


Relámpagos y  rayos

son el furor de tu ironía
que traspasan lentamente mi ser.

Tu mirada profunda y tranquila
como un  pájaro se elevó a la rosa
 de mi noche simple y transparente.

Pero tu espuma alba y cristalina
cubrió la sangre que corría
por el vacío de tu ausencia.


Ana L. Valenzuela-Retamal
(Derechos de autor)





domingo 1 de noviembre de 2009

VIAJO HACIA EL INFINITO



 Viajo hacia el infinito
  y sólo me acompaña
 la esperanza que alumbra
 una luciérnaga de suave luz.

Viajo hacia el infinito
de mi esencia  perdida,
 arca de clausura y humillación,
 que clama caridad.

Viajo hacia el infinito                                  
de la fe sin fronteras
al orar en el santuario de mi alma
                 inclinada ante la imagen de Dios.

Viajo hacia el infinito
de la existencia mía
                 en la  heredad que me verá yacer.    

                 Ana L. Valenzuela-Retamal
                (Derechos de autor)